Digamos que empezó oficialmente el día 24, cuando volví de mi ciudad estudiantil, a mi ciudad real. Y sí, volví y me ocurrió un sentimiento así de no kerer salir, pues así. Y solo tenía ganas de estar en mi kasa trankilamente, sin hacer nada. Además de que kasi no habían llegado mis amigas y *con la parte del grupo ke se kedó akí cuando todos nos fuimos* no me Turismo naaaaada cómoda. Mi des-comodidad se debía mayormente a ke esta parte del grupo había aumentado considerablemente, ya que ahora formaban parte del clan los mayores personajes existentes en la ciudad. Yo siempre lo digo, parecemos Cáritas diocesana, acogiendo a los homeless. Y claro, no tenía necesidad YO de sentirme en mi PROPIO GRUPO como una akoplada, cuando eran todos ellos los akoplados. Es que no, podéis llamarme anti-social y todo lo ke keráis, pero es ke son gente ke no son como yo, ke no son como nosotros, así ke no me da la gana. Y ke no tengo yo porké estar Turismo gente ke no kiero! Fin de la cuestión.
Pues eso, después fueron llegando las nenas y ya como que empecé a salir un poko. Gracias a dios descubrí ke realmente no estaba loka ni era una antisocial, ya ke ellas pensaban lo mismo, sin que yo les dijera nada. A parte de todo esto, es ke se nota la diferencia entre los ke nos hemos ido y los ke se han kedado. Los ke se han kedado se han tirado el año matándose a porros. Porros por la mañana, por la tarde y por la noche. Ke sí, ke vale, ke es la edad y todo lo ke tú kieras pero hasta extremos ya de tener ke ir con ellos por la kalle con kara de yonkis a todas horas y ke no me da la gana tampoko. Ke kada uno puede hacer lo ke le venga en gana con su vida, pero eso mismo, yo tambíen, y como yo también y a mi ya no me va eso, pues no tengo porké seguirles el paso.
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