Hoy todos tus rekuerdos vienen a mí ...
* Rekuerdo un día, antes de una de mis despedidas, que eran las once de una fría noche de invierno, pero yo me iba al día siguiente, y me daba igual que tu madre me mirara con cara de matanza al verme entrar a esas horas de la noche a tu kasa. Y que lo pasamos muy bien, *viendo* una peli de la que nisikiera recuerdo el nombre, entre besos y caricias a escondidas, sumados al morbo de pensar que tus padres veían la tele en la habitación de al lado y que la puerta de tu cuarto estaba abierta y el pasillo a oskuras, kabiendo así la posibilidad de que alguien estuviera viéndonos desde fuera, sin nosotros enterarnos. Me dió mucha vergüenza al irme, pero no lo cambio por nada.
* Rekuerdo otro día, el de una de mis esperadas y ansiadas llegadas a madre tierra, que concidió con la fiesta de tu universidad y estabas borracho como una cuba. Al principio no me hizo ninguna gracia, pero acabé riéndome porque nunca he podido aguantarme la risa contigo. Es imposible. Ibas arrinkonándome por toda la calle para darme besos, y yo me moría de vergüenza. Tuvimos que ir a recoger tu chaqueta que te la habias dejado olvidada, en el pub, por lo que mi misión era doble: recoger la chaketa impidiendo a la vez que volvieras a pedirte otra copa. Porque en el larguíiiisimo camino hasta allí repetiste como mil veces que tenías un 2x1, que nos pedíamos una para cada uno. Y yo, ke akababa de llegar de viaje, a las 6 de la tarde no tenía mucho apetito alcoholical. Así que como pude te saqué de allí, i tiré los tickets. Y conseguí llevarte al Burguer King a comerte una hamburguesa doble porque necesitabas alimento para contrarrestar semejante pea que llevabas encima. Me reí, me reí. ;-)
* Rekuerdo otra mañana, en épokas de exámenes, que estaba tu kasa vacía, i me fui a tu kasa. Yo como siempre he sido una miedosa, no paraba de repetirte mil veces *te imaginas ke entra tu madre ahora?*, pero al rato se me olvidaba, hasta ke volvía a akordarme otra vez. Y en una de esta veces suena la puerta, y encima te ríes! Se me kae todo. Tú como puedes sales del cuarto poniéndote una kamiseta como si akabases de levantarte, para impedir ke tu padre sospeche algo y no entre en tu cuarto. Y yo mientras tanto, tengo el corazón a mil por hora, y estoy medio en pelotas debajo de la sábana de tu kama, estirada en la kama bokabajo, para hacer el menos bulto posible. Volvemos a salir ilesos.
* Rekuerdo otro día, a las mil, ke entramos en mi kasa de puntillas, y estuvimos en mi kuarto, en mi kama, con la kama de mi hermana a medio metro, haciendo guarreridas españolas. Y otra vez ilesos.
* Rekuerdo el día de reyes, y el día de los enamorados. Me enkantó que sonrieras.
* Rekuerdo los largos paseos, de tu mano, así muy suavecita.
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